El valor de lo humano
Katz & Sohn Consultora Educativa
Entrevistas laborales en tiempos de IA y plataformas.
En los últimos días dos personas cercanas fueron entrevistadas por una inteligencia artificial. Estaban sorprendidas por la dinámica de las preguntas, enfocadas a evaluar su perfil técnico.
El avance de la tecnología nos interpela y genera interrogantes para distintas profesiones.
En nuestro caso, desde la Consultora usamos -y cada día más- la IA como herramienta para agilizar nuestro trabajo, pero sabemos que nada de esto puede sustituir lo humano que tratamos de poner en juego.
¿De qué se trata este plus de valor (“lo humano”) que no ofrece la máquina?
¿Puede la IA pensar?
¿Puede captar la emoción que rodea a quien se presenta ante un entrevistador? ¿Puede realizar intervenciones que ayuden al otro a dar su mejor versión de sí?
En su presentación en Davos «Una conversación honesta sobre IA y humanidad» Yuval Harari introduce algunas reflexiones que recuperamos para pensar nuestra práctica y la de todos los que -desde distintos roles- realizan entrevistas.
Dice Harari:
“En lo que respecta a poner palabras en orden, la IA ya piensa mejor que muchos de nosotros…pero… ¿Pensar significa solo ordenar palabras (de una manera muy eficaz)?
¿Podemos realmente reducir la espiritualidad humana a palabras?
Cuando piensas …además de palabras ....hay sentimientos no verbales… una tensión entre palabra y carne, entre la verdad que puede expresarse con palabras y la verdad (...) que está más allá de las palabras.
Mientras las IAs se vuelven mejores que nosotros con las palabras, al menos por ahora no tenemos evidencia de que las IAs puedan sentir algo”
Desde la Consultora, cuando hacemos entrevistas, tenemos el desafío de conectar emocional y cognitivamente con los postulantes. A veces, tal conexión necesita ciertas intervenciones o andamiajes y en esto, justamente, se despliega nuestro oficio:
Escuchamos el relato de una trayectoria y del tono emocional de ese relato: el cómo se cuenta algo es una parte importantìsima del mensaje.
Si la persona entrevistada se pierde en su discurso, la “traemos” para retomar el eje. Si la vemos nerviosa ayudamos a relajar. Si enuncia algo valioso que queremos profundizar, nos detenemos. Si se apasiona, nos transmite su pasión.
Durante la entrevista registramos también nuestras emociones, “nos encanta” “nos cuesta escucharlo/a, nos parece que no es para esta escuela…”
Intercambiamos impresiones en equipo, pensamos qué nos pasó en ese encuentro, revisamos nuestros sesgos y prejuicios al escuchar, tratando de ampliar la mirada y entender por qué tal persona va o no va para este puesto.
Más que un juicio de valor sobre el postulante, hay un análisis sobre el FIT con los requerimientos del puesto y la cultura de la escuela. Si bien las IA están preparadas para buscar este match, lo cierto es que hacen un tamiz más grueso que compara requisitos contra skills. Pero la sutileza de encontrar afinidades en los modos, en el perfil personal y cultural -y no sólo en los requisitos duros-, necesita de la mirada humana experta.
En el proceso aprendemos de muchos postulantes, nos nutrimos de sus experiencias e intentamos que aprendan de la entrevista que hicieron. En algunos casos tomamos unos minutos para dar feedback y ayudarlos a poner en valor su perfil y su CV y/o profundizamos esta guía en una mentoría.
Acompañamos el proceso: si avanzan tratamos de estar cerca y contener las emociones y dudas que pueden presentarse ante un cambio de empleo y esto es muy valorado.
También acompañamos a las escuelas contratantes, escuchando sus impresiones y aportando las nuestras para contribuir a una mejor decisión,
Harari termina su exposición diciendo “Gracias por escuchar a este humano”
Un “Gracias” parecido, nos brindan con frecuencia los postulantes que se sienten confortados por lo que sintieron durante el proceso.
Escuchar atentamente, hacer conscientes nuestros sesgos, procesar lo que cada postulante trae a la entrevista, ayudarlo a que pueda dar lo mejor de sí en su presentación, acompañar, contener y aportar nuestra experiencia para encontrar el mejor perfil para cada escuela, son modos de construir valor humano.
Reafirmamos la importancia de este modo de Presencia que la IA no puede sustituir.
La IA nos aporta valiosas herramientas que facilitan nuestra tarea de Consultoras. Es posible también que en ciertos tramos de una entrevista técnica - en particular para ciertas profesiones - puedan ser facilitadas por una IA
Pero por suerte, no reemplaza la potencia de ese encuentro tan enriquecedor con cada otro.